Al trabajar esta sesión de clase virtual, el estudiante desarrollará los siguientes aprendizajes del área de Comunicación:
A) Competencia: Lee textos escritos en lengua materna.
B) Capacidad/ Capacidades:
Obtiene información del texto escrito.
Infiere e interpreta información del texto.
C) Desempeños precisados:
Identifica información explícita,
relevante y complementaria seleccionando datos específicos y detalles en un
texto narrativo.
Deduce diversas relaciones lógicas entre las ideas del texto escrito como las de problema - solución.
Determina el significado de palabras en contexto y de expresiones con sentido figurado.
Explica el tema, los subtemas y propósito comunicativo del texto narrativo.
Señala las características implícitas de seres, objetos, hechos y lugares.
Explica diferentes puntos de vista en el texto narrativo.
Explica la intención del autor considerando diversas estrategias discursivas utilizadas.
INSTRUCCIONES: Antes de leer el texto, observa el siguiente booktrailer de "La señorita Cora" y responde oralmente:
¿Qué tipo de texto será el que voy a leer: instructivo, expositivo, narrativo, argumentativo...?
¿Quién será la señorita Cora? ¿Qué profesión desempeña?
¿En qué escenario se desarrollarán los hechos de la historia?
¿Qué le molestaba al protagonista del texto?
¿A qué se referirá el protagonista cuando dice "déjame que me saque ese peso que me han puesto"?
¿Quién escribió "La señorita Cora"?
"La señorita Cora" es un cuento de Julio Cortázar que corresponde al libro Todos los fuegos el fuego. En síntesis relata la estadía de un adolescente cuya madre es, excesivamente protectora, durante varios días en un hospital. La particularidad de Cortázar es el cambio de narradores que deja notar y que muchos calificaron de abrupta. Se enfoca principalmente en cómo se relaciona este muchacho con su enfermera.
Durante la lectura, ve pensando cuáles son las características más resaltantes de la mamá del protagonista y, después, conversa con tus familiares acerca de la actitud de esta.
TEXTO N° 02: LA SEÑORITA CORA
(fragmento)
N
o
entiendo por qué no me dejan pasar la noche en la clínica con el nene, al fin y
al cabo, soy su madre y el doctor De Luisi nos recomendó personalmente al
director. Podrían traer un sofá cama y yo lo acompañaría para que se vaya
acostumbrando, entró tan pálido el pobrecito como si fueran a operarlo
enseguida, yo creo que es ese olor de las clínicas, su padre también estaba
nervioso y no veía la hora de irse, pero yo estaba segura de que me dejarían
con el nene. Después de todo tiene apenas quince años y nadie se los daría,
siempre pegado a mí, aunque ahora con los pantalones largos quiere disimular y
hacerse que es hombre grande. La impresión que le habrá hecho cuando se dio
cuenta de que no me dejaban quedarme, menos mal que su padre le dio charla, le
hizo poner el piyama y meterse en la cama. Y todo por esa mocosa de enfermera,
yo me pregunto si verdaderamente tiene órdenes de los médicos o si lo hace por
pura maldad. Pero bien que se lo dije, bien que le pregunté si estaba segura de
que tenía que irme. No hay más que mirarla para darse cuenta de quién es, con
esos aires de vampiresa y ese delantal ajustado, una chiquilina de porquería
que se cree la directora de la clínica. (…) Pero mañana por la mañana, eso sí,
lo primero que hago es hablar con el doctor De Luisi para que la ponga en su
lugar a esa mocosa presumida. Habrá que ver si la frazada lo abriga bien al
nene, voy a pedir que por las dudas le dejen otra a mano. Pero sí, claro que me
abriga, menos mal que se fueron de una vez, mamá cree que soy un chico y me
hace hacer cada papelón. Seguro que la enfermera va a pensar que no soy capaz
de pedir lo que necesito, me miró de una manera cuando mamá le estaba
protestando... Está bien, si no la dejaban quedarse qué le vamos a hacer, yo soy
bastante grande para dormir solo de noche, me parece. Y en esta cama se dormirá
bien, a esta hora ya no se oye ningún ruido, a veces de lejos el zumbido del
ascensor que me hace acordar a esa película de miedo que también pasaba en una
clínica, cuando a medianoche se abría poco a poco la puerta y la mujer
paralítica en la cama veía entrar al hombre de la máscara blanca. La enfermera
es bastante simpática, volvió a las seis y media con unos papeles y me empezó a
preguntar mi nombre completo, la edad y esas cosas. Yo guardé la revista en
seguida porque hubiera quedado mejor estar leyendo un libro de veras y no una
fotonovela, y creo que ella se dio cuenta, pero no dijo nada, seguro que
todavía estaba enojada por lo que le había dicho mamá y pensaba que yo era
igual que ella y que le iba a dar órdenes o algo así. Me preguntó si me dolía
el apéndice y le dijo que no, que esa noche estaba muy bien. “A ver el pulso”,
me dijo, y después de tomármelo anotó algo más en la planilla y la colgó a los
pies de la cama. “¿Tenés hambre?”, me preguntó, y yo creo que me puse colorado
porque me tomó de sorpresa que me tuteara, es tan joven que me hizo impresión.
Le digo que no, aunque era mentira porque a esa hora siempre tengo hambre.
“Esta noche vas a cenar muy liviano”, dijo ella, y cuando quise darme cuenta ya
me había quitado el paquete de caramelos de menta y se iba. (…) Al rato vino
mamá y qué alegría verlo tan bien, yo que me temía que hubiera pasado la noche
en blanco el pobre querido, pero los chicos son así, en la casa tanto trabajo y
después duermen a pierna suelta, aunque estén lejos de su mamá que no ha
cerrado los ojos la pobre. (…) El doctor De Luisi entró para revisar al nene y
yo me fui un momento afuera porque ya está grandecito, y me hubiera gustado
encontrármela a la enfermera de ayer para verle bien la cara y ponerla en su
sitio nada más que mirándola de arriba abajo, pero no había nadie en el
pasillo. Casi en seguida salió el doctor De Luisi y me dijo que al nene iban a
operarlo a la mañana siguiente, que estaba muy bien y en las mejores
condiciones para la operación, a su edad una apendicitis es una tontería. (…)
La enfermera de la tarde se llama la señorita Cora, se lo pregunté a la
enfermera chiquita cuando me trajo el almuerzo; me dieron muy poco de comer y
de nuevo pastillas verdes y unas gotas con gusto a menta (…) El nene de mamá ya
no está tan garifo como ayer, se le nota en la cara que tiene un poco de miedo,
es tan chico que casi me da lástima. Se sentó de golpe en la cama cuando me vio
entrar y escondió la revista debajo de la almohada. La pieza estaba un poco
fría y fui a subir la calefacción, después traje el termómetro y se lo di. “¿Te
lo sabés poner?”, le pregunté, y las mejillas parecía que iba a reventárseles
de rojo que se puso. Dijo que sí con la cabeza y se estiró en la cama mientras
yo bajaba las persianas y encendía el velador. Cuando me acerqué para que me
diera el termómetro seguía tan ruborizado que estuve a punto de reírme, pero
con los chicos de esa edad siempre pasa lo mismo, les cuesta acostumbrarse a
esas cosas…
Tras la lectura piensa:
¿A qué conclusiones llegaste luego de conversar con tus familiares acerca de la actitud de la mamá del protagonista?
Si el protagonista fuera tu hijo, ¿habrías actuado igual?
TEXTO N° 03: HISTORIETA 1
Antes de la lectura, comenta con algún compañero (a) o familiar:
¿Qué tipo de texto es una historieta: argumentativo, descriptivo, expositivo...?
¿Qué recurso se utiliza en una historieta cuando se quiere plasmar un diálogo?
Durante la lectura, ve pensando si en verdad existe la equidad con respecto a los derechos en nuestra sociedad.
Tras la lectura, comenta con tus amigos y familiares por qué no todos tienen acceso a sus derechos en el Perú y cómo podríamos hacer para que esta situación cambie. Además, ¿conoces algún caso cercano que sirva de ejemplo? Cuéntaselo a alguien.
TAREA: Termina de leer el texto "La señorita Cora" y, en secuencia, sintetiza la historia en acciones principales.
NOTA: Las actividades complementarias y la tarea deberán ser enviadas a mi correo personal barbarita07030229@gmail.com hasta el día jueves 09 de abril a las 11: 59 PM. No olvidar colocar tus datos personales.
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